Las piezas ya acabadas y posadas en las tablas se deben de dejar reposar primero protegidas del sol durante un tiempo para que se vayan secando lentamente y endureciendo, si la pieza requiere algún cuidado especial o algún tipo de decoración alternativa se vuelve a pasar por el torno tras este reposo, sino es necesario estas piezas apoyadas en las tablas se dejan reposar al sol para que pierdan toda el agua contenida, cuando lo hace  la arcilla pierde su plasticidad, pero todavía es reversible.

En ciertas épocas del año no es fácil el reposo al sol, ya que es a la intemperie, por esto es bueno disponer de secaderos cubiertos, pero evidentemente los factores de humedad son más difíciles de controlar en ciertas estaciones.