La tierra es la primera materia prima, es arcilla, la cual tiene propiedades plásticas, y al  humedecerla se puede moldear fácilmente. 

Es el material esencial, después de extraerlo del terreno de la denominada "barranca" se procede a la limpia de impurezas. Las propias impurezas que contiene su estructura son las que le dan una coloración u otra.

Esta arcilla debe ser extendida al sol para liberar la humedad, el objetivo de que quede completamente seca es para una disgregación posterior más rápida, al mezclarla con el agua. Antiguamente la arcilla se depositaba en una pila y se molía en proporción junto al agua con unos maderos. En la actualidad el sistema de molienda esta totalmente mecanizado, la tierra se mezcla en proporción con la arcilla seca en un tanque mezclador agitado por palas, la arcilla al estar seca se disuelve en el agua y da un liquido con una viscosidad mayor. Este liquido sale del tanque de mezcla pasa por un tamiz, esta operación de tamizado es lo que separa las impurezas que puedan existir.

Después del tamizado esta arcilla diluida en el agua tiene que reposar durante unos días en una pila larga con una profundidad menor de medio metro, de esta manera el agua se evaporara y quedara una pasta libre de agua que se ira endureciendo poco a poco. La dilución de arcilla y agua también se puede almacenar en un sótano sin necesidad de exponer al sol, de esta manera la evaporación del agua es muy lenta y el endurecimiento de la pasta también, esta técnica permite una mayor plasticidad de la arcilla.

La pasta libre de agua se mantiene unos diez o doce días protegida del sol para que la dureza de la arcilla sea óptima. Con este reposo se facilita el amasado, cosa que en la antigüedad era muy importante, ya que el amasado se realizaba a mano, dando golpes a la "masa de barro" y moldeándolo para crear así las pellas a partir de cuales se comienza a fabricar la pieza. 

Hoy en día el amasado es realizado por una amasadora eléctrica, la pasta con una dureza óptima se introduce en ella y es amasada mecánicamente, saliendo unos cilindros de arcilla uniformes y consistentes, a partir de estos se hacen las pellas a mano y se comienza a darla forma en el torno.